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Una defensa de las Escuelas Inclusivas

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July 25, 2010
Seamus Hegarty, experto en inclusión, estuvo en Chile dictando una conferencia y realizando talleres para estudiantes en la Universidad Central. El académico cree que los profesores deben motivar a sus estudiantes y gestionar metodologías donde se integren niños con distintas capacidades. Reproducimos el artículo publicado hoy por El Mercurio.


SHegarty

“Las escuelas especiales no tienen mucho sentido”
Por Pamela Carrasco


 nunca tuvo problemas en el colegio. Al contrario, era de los mejores de su curso en matemáticas. Hoy es presidente de la Asociación Internacional para la Evaluación de Logros Educacionales (IEA), entidad encargada de la prueba Timss y, sin falsa humildad, dice que gran parte de lo que aprendió fue enseñándole a sus compañeros a quienes les costaba más. “El pensar que los niños con necesidades educativas especiales van a retrasar al resto, es un mito. Está demostrado que el aprendizaje entre pares es muy potente”, dice el experto.

Hegarty ha dedicado gran parte de su carrera a promover la integración de los niños con necesidades especiales dentro de establecimientos tradicionales, y por eso cree que los colegios especiales no tienen mucho sentido. “La justificación de las escuelas especiales es que otorgan una educación altamente especializada para niños con problemas complejos. Pero el número de niños que realmente no pueden ir a un colegio común es muy pequeño”, dice.

El académico cree que si los recursos que se entregan a estas escuelas se destinaran a establecimientos comunes, los aprendizajes de los estudiantes con dificultades serían mejores. “La escuela debe preparar a las personas para la vida, donde está presente esta diversidad. Hay estudiantes que son brillantes académicamente, pero tienen una gran carencia de habilidades sociales. ¿Y qué hacemos con esos niños?, ¿los enviamos a colegios especiales para que desarrollen esas destrezas? Evidentemente no”, dice.

Uno de los factores clave en una buena educación para la inclusión es la preparación de los profesores en las universidades. “Los profesores pueden estar altamente calificados para enseñar, pero no necesariamente saben mucho sobre educación para necesidades especiales. Si bien en Chile se están haciendo esfuerzos en este sentido, no se ha integrado en el currículo de la formación docente la preparación de los futuros profesores para atender a estos niños. Y a eso se suma el hecho de que las clases son muy numerosas, lo que hace más difícil la situación”, sostiene.

En este sentido, propone desarrollar metodologías de trabajo grupales con tareas significativas dentro del aula, que puedan potenciar las contribuciones de cada estudiante. “Cuando un doctor opera, hay un cirujano, pero junto a él hay un anestesista, una enfermera y otros profesionales que contribuyen al trabajo final. Ese modelo se puede replicar en clases, donde los niños no tienen porqué hacer todos lo mismo ni tener las mismas competencias, pero todos contribuyen”, dice.

Para él, la clave del profesor del futuro no es enseñar, sino gestionar los procesos de aprendizaje y motivar al estudiante. “La motivación es tan poderosa que puede llevar a aprendizajes avanzados, tanto en niños con necesidades especiales como en los otros. Yo creo que una de las fuentes primeras de dificultades de aprendizaje es la propia escuela, porque si me aseguro que los niños se aburran, no van a aprender; y si logro motivarlos para que se entusiasmen por algo, ellos aprenderán”, sostiene.

Fuente: El Mercurio l Ver imagen digital

fuente: http://saladehistoria.com/wp/2010/07/25/una-defensa-de-las-escuelas-inclusivas/