Recibí nuestros últimos artículos por mail



Contáctenos

Inicio Espacio de los padres Historias de vida TGD (no especificado) - La historia de Franco
TGD (no especificado) - La historia de Franco

Compartir este artículo

Franco nació un 20 de abril del año 2006; es nuestro tercer hijo y llego como una caja llena de sorpresas.
Su primer año de vida fue perfecto: sonreía, jugaba, comía, se reía con sus hermanos y disfrutaba de todo lo que hacíamos juntos como familia.

Cerca de cumplir los dos años, notamos que su vocabulario era muy pobre ya que señalaba lo que quería pero no lo nombraba.
Cuando le contamos al pediatra que atendió a él y a sus hermanos, este nos dijo que exagerábamos ya que no todos los chicos hablan al mismo tiempo.

Dejamos pasar unos meses pero las cosas empezaron a aparecer: dejo de mirarnos y no respondía cuando se lo llamaba, estaba ausente y no jugaba como antes. Volvimos a insistir con el pediatra que me volvió a decir que no era nada.

Ya no me quede tranquila así que por mi cuenta decidí consultar con un neurólogo. Empezaron los estudios y los análisis. Que difícil era todo para nosotros! Ver que tu hijo va de un medico a otro, de un estudio a otro y nadie sabe que es lo que tiene. Es una sensación de impotencia y de terror inexplicable.

El papa y yo somos muy fuertes y siempre tiramos para adelante en todo pero debo confesarles que esto a mi me tenia frustrada. Es muy común que las personas nos pongamos metas en la vida y que trabajemos mucho para lograrlas, pero esto no era igual: yo nada podía hacer para cambiar lo que se venia, solo ser fuerte y pelear hasta el final por Franco.

Después de electroencefalogramas, fonoaudiología, oculistas y demás, llegamos al diagnostico de TGD no especificado. ¿Y eso que es, nos dijimos?
Desde ahí comenzó todo este largo camino por un sendero lleno de alegrías, llantos, decepciones, aciertos y mucho amor.

Hoy Franco tiene 6 años; pasamos por muchas cosas juntos los cinco. Existe gente que nos ayuda, que nos entiende, que nos apoya y están los amigos y la familia. Franco paso por tres escuelas. En la primera lo discriminaron mucho y lo dejaban a un lado como a un mueble. Después estuvo dos años en un jardín maravilloso donde lo amaban y lo atendían tanto que era como su casa: Lo cuidaban y lo defendían de todo; tanto lo cuidaban que no querían que estuviera mal por eso no enseñaban a escribir, para no frustrarlo. Fue un lugar perfecto mientras lo necesito.

Al mismo tiempo tenia sus terapias fonoaudiologicas y su terapia ocupacional que son ahora nuestra familia. Ellos me enseñaron a ver lo que no se ve y a llorar cuando me sonríe y me dice “Mama, te amo”
El camino es largo y no podemos ver el final ni el destino pero es tan hermoso ir juntos de la mano con Franco y disfrutar de cada logro, cada lagrima y cada beso!

Patricia
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla