|
Encefalopatía no evolutiva - La Historia de Dylan |
|
La historia de vida de Dylan
Todo comenzó como un cuento de hadas saber que llevaba una vida dentro de mi vientre fue mágico
Como toda madre primeriza .estaba feliz y con miedos a la vez, pero con el pasar de los días me sentía más segura que nunca en mi corta vida.
Quede embarazada en el año dos mil tres y recientemente cumplía mis dieciséis años, era una niña todavía pero segura de mi maternidad.
Pase el más bello embarazo contenta por que sentía sus pataditas y su corazoncito latir, creo que es lo más maravilloso que le puede pasar a una mujer en la vida saber que esta esperando un hijo.
El seis de junio del año dos mil cuatro nació la luz de mi vida Dylan si así lo llame…
Nació a termino con tres kilos ochocientos y con cincuenta y tres cm de largo, era hermoso tenia una carita de angelito y bueno me enamore de el.
Todo parecía normal su peso su estatura pero había algo que no me dejaba tranquila no dormía y no tenia fuerzas para tomar el pecho.
Como los médicos me decían que estaba todo bien me quedé tranquila.
Faltaba dos horas para que nos den el alta para podernos ir a casa no veía la hora de poderlo sacar al mundo exterior para que viera lo hermoso que era.
Pero no puede Dylan comenzó a descompensarse tuvo mas de cuatro convulsiones y nadie sabia decirme que era lo que le pasaba a mi hijo.
Lo internaron de urgencia en terapia intensiva de neonatología, y mi mundo se derrumbó; estaba destrozada, me lo arrancaron de mis brazos. Es horrible saber que a tu hijo le pasa algo y no podes hacer nada.
Los médicos no le encontraban respuestas a tantas preguntas, estuvo una semana en terapia y sin darme respuesta alguna nos dejaron irnos a casa pero Dylan no era el mismo, tenía sus ojitos desorbitados, dormía mucho y casi no comía. Yo muy preocupada comencé a asustarme.
Lo lleve a un control a la salita de primeros auxilios de mi barrio y la doctora que lo atendió me derivo con urgencia al neurólogo. Como yo era chica, ella me recomendó el hospital Garrahan.
Al otro día temprano lo llevo y ahí si que mi vida dio vueltas.
Mi corazón se rompió en mil pedazos, al escuchar que mi hijo tenía rubéola congénita, cito megalovirus y cuadriparecia esvástica.
Ese día salí corriendo aturdida y perdida. Me sentía muy culpable de todo lo que le pasaba a mi bebe, pero desde ese momento me sentí la madre mas fuerte del mundo, tome las riendas y jamás me di por vencida.
A Dylan por todo lo que el tenia le diagnosticaron como discapacidad encefalopatía crónica no evolutiva.
Hoy en día Dylan tiene cinco añitos y es muy inteligente va al jardín y es feliz. Su vida es plena y esta lleno de ganas de vivir y le pone el pecho a todo. Es una ser maravilloso y es muy compañero. Le estoy muy agradecida a todos los doctores del hospital Garrahan y en especial a mi familia que me dio fuerzas día a día para seguir adelante.
A todas las mamás que tiene a sus hijos con diagnósticos que suenan fatales o raros les digo que jamás se den por vencidas y que luchen por que ellos el día de mañana les van a demostrar que pueden mucho más de lo que se imaginan.
Saludos,
Noelia Martínez, mamá de Dylan
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
|