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Mi nombre es Ana Patricia Albitres
Tengo cuatro hijos, el cuarto tiene el diagnóstico de autismo. Estudia en el centro Ann Sullivan del Perú desde fines del año 2000.
Ha logrado grandes avances.
LA PRIMERA VENTA DE CHOCOLATES DE SALVADOR (al comienzo con un sabor amargo)
Cuando mi hijo tenía tres años, me recomendaron llevar a Salvador, a la hora del recreo a un nido, para que vaya trabajando la socialización...
Fui a un colegio, que lo conocía por referencias, no lo quiso recibir. Ni siquiera en el recreo, ni porque le dije que pagaría. No me hice problemas. Y tampoco pregunté en otro lado, con la idea que vaya todo poco a poco.
Pasó el tiempo, cuando en el CASP, nos dieron la sorpresa, que pasaría a inclusión. Visité el mismo (terca yo, porque este colegio, hacía su propia inclusión y por la experiencia...) no aceptaron.... a pesar que cuando fui, vi como trabajaban con un niño con S.D. Llevé a Salvador y claro, el se puso debajo del escritorio. Para ellos no estaba listo para un colegio "normal" (usaron este término)
Pasó el tiempo, nuevamente por tercera vez (si ya sé no tengo remedio!!! por qué insistir?! ) pero esta vez para vacaciones útiles, para un curso de chef para niños, (casi 6 años).
Yo no le dije nada si tenía algún problema (además ni se acordaban de nosotros), le consulté a la profesora, lo vio y ella me dijo: Claro que me gustaría tenerlo de alumno, a pesar que será el más chico (los demás estaban entre 7, 8 años). Entró un rato a la clase y me dijo: No hay problema, pero me lo matricula en el turno de mañana.
Cuando estuve a punto de pagar la matrícula, lo vio la directora, y me dijo de frente: ¿Para qué curso lo va a matricular? ¿ En qué turno? Le dije que a pesar de la edad, el estaba interesado en la clase de repostería.
Y me dijo: No es por la edad, sino porque se nota que tiene un problema?! (delante de Salvador!!! )
Yo le dije: ¿Problema? ¿Por qué?
Ella me dijo: Porque se nota, no lo escucho hablar (está murmurando), no me mira de frente, lo noto muy tímido. Y mire como juega. (el estaba metido en un casa grande, porque hasta ahora le gustan las casas!!!!) De todas maneras lo evaluaré!!!! (insistió) y veré si lo aceptamos y de ser así tendrá que ir al turno de tarde con los chicos especiales, que tienen problemas.
Yo le dije: Turno de tarde????, Evaluarlo???? Pero si es una clase de vacaciones útiles, no lo quiero matricular en el colegio!.
Y me dijo: (usando un tono altanero): no señora, veo que tiene un problema. Y ud. debe de aceptar. De ser así el deberá llevar la clase con los chicos especiales, en el turno de tarde. Me quiero evitar problemas con el resto de los chicos normales. No voy a exponer a mis chicos del turno de la mañana con los chicos con problemas! Por eso no los mezclo.
Yo molesta, sorprendida le dije: Yo me estoy exponiendo al escucharla, pero le responderé: mi hijo podría exponerse al igual que cualquier chico con habilidades diferentes a trabajar con chicos regulares o no, que aparentemente no tienen problemas, pero que arrastran problemas de otro tipo: como familiar, etc.
(yo me encapriché, e insistí que fuera tratado como los demás, no ser separado por alguna deficiencia que ella creía que tenía y demostrarle que el podía seguir la clase aunque no escribiera los materiales, aunque murmurara, aunque le pareciera tímido o muy triste, etc.)
Al refutarle yo acerca de como trabaja con los chicos con habilidades diferentes y comentarle lo que era para mi una inclusión... etc.... (me dijo que yo era una romántica una luchadora que debe aceptar las cosas tal cual.....).
Me dijo: Bueno sra., haré una excepción. Voy a llamar a la maestra si ella se compromete a tenerlo como alumno y se responsabiliza de el, se matricula, es cuestión de ella.
La llamó, la maestra lo saludó con mucho respeto y lo llevó a la cocina donde se dictaba la clase.
Yo pagué el curso y no volví a tener un solo contacto verbal con esta directora. Lo llevaba con todo mandil, gorro, servilleta, material, bolsa de aseo (era el que llevaba todo y era el modelo, hasta foto le tomaron!!), fui puntual a la hora de entrada y salida.
El resultado: le fue muy bien, aprendió, aunque no escribía nada, el repetía lo aprendido en clase y lo hacía en casa.
Salvador no hablaba mucho, sino lo muy muy necesario, además, tenía ecolalia y lo hacía en tercera persona. Sin embargo yo me encargaba de que saludara y se despidiera, y el lo hacía con cariño de la maestra. No alternó con sus compañeros. No escribía nada, solo observaba, acataba las instrucciones y aprendía.
Y lo mejor, fue que tuvo su primera venta de chupetes de chocolates. Mi tía le hizo un pedido, para el cumpleaños de su nieto....
Solos los poetas ven las flores silvestres
Patty
AUTISMO ACTIVO?
Veía con Nuria y Rodrigo (Max a nuestro lado), un documental muy interesante acerca de los Savats, cuando comentábamos acerca del tema, llega Salvador, me toma del hombro y con el rostro un poco triste, ojos rojos, me pregunta: "Mamá yo soy autista, no?".
Al verlo tan confundido y triste, pensé qué le digo?, y le contesté muy convencida: "Tú eres Salvador, tienes 10 años... y... tienes... uhm UN TRASTORNO como todos los tenemos, (queriendo un poco adornar, quería darle una respuesta correcta y a mi mente venía como una película rápida a Salvador tratando de aprender cosas simples, vi a Gino levantando pesas, a Pablo hablando de banderas, a Gerson en la natación, a muchos chicos del Sullivan, las fotos de Claudio, Pepito a los amigos del aula de mis otros hijos, vino a mi mente Deporte y Autismo, Autismo y Nutrición y rematé diciendo) ¡Tú tienes un autismo pero del tipo funcional!".
El me preguntó inmediatamente: "Funcional?"
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Yo le dije (esta vez no muy convencida darle un diagnostico que por momentos dudo, y al mismo tiempo pensado que el ya debería aceptarse tal cual, y sobretodo porque hoy le hicieron preguntas y no supo qué contestar le dije): "Funcional porque TÚ APRENDERÁS TODO LO QUE QUIERAS. De repente tomando un poco más de tiempo, aprendiendo de manera diferente. PERO TODO LO QUE DESEES APRENDERÁS... ya depende de tí que es lo que quieres aprender".
(Su cara cambió, sus ojos ya no estaban rojos, me abrazó y se fue a seguir con su lego, con sus dibujos y de un lado a otro).
Un rato después, mientras Rodrigo escribía en su cuaderno de L.M. y el dibujaba, escuché que le decía a su hermano: Rodrigo yo soy Salvador y tengo Autismo del tipo Activo.
Solos los poètas ven las flores silvestres
Patty Z
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